lunes, 5 de julio de 2010

Arabis (primeros 5 años)

Bueno, gente. Quiero presentarles de una vez por todas al gran personaje que me ha acompañado a lo largo de todo mi crecimiento. Comenzó como una proyección de mí en algunas aventuras locas y terminó siendo mi alter ego. Hoy hablaré de él.

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A los trece años de edad, me enamoré de un personaje de Mattel conocido como Max Steel, y al ver como obtenía poderes especiales cuando se inyectaba esa cosa rara dije: siiiiii al verlo XD jajaja; por que, con mi asma, sentía que me pasaba lo mismo al darme los disparos de Salbutamol. Así que lo adopté y no sólo cree una historia alrededor de Max, sino que le di personalidad propia y me lo adueñé. Desde el principio, y evolucionando al personaje, Max era de padres importantes, primero hijo de un Jedi retirado, luego de un poderoso mago (la imagen de mi padre siempre fue la del sabio poderoso, como Obi Wan Kenobi); pero, finalmente conservaba la idea de venir de una familia importante, y tener que cargar con la idea de que, al ser hijo de gente poderosa se esperaba mucho de él. "Estás destinado a ser grande y poderoso, elevar más allá el legado de tu madre y superar el poder de tu padre".

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Max siempre estuvo destinado a convertirse al lado oscuro. Creciendo en una familia feliz, no se explicaba como el mundo podía estar en tanto caos y destrucción, y decide ayudar a las personas que quiere a resolver sus problemas. Entonces es cuando decido hacerlo un cazador de vampiros, ¿por qué vampiros? No sé, pero me gustó la idea. De aquí surge Irella, una vampiresa hechicera que mantiene una relación de amor/odio con Max. Básicamente es Irella quien rompe la virginidad de Max. Por su puesto que, desde el principio, Max estaba destinado a convertirse en un Rey, fundando un Imperio a partir de distintas alianzas y en ocasiones incluso sometiendo pueblos rebeldes. Luego, usando mi influencia de Star Wars, convertí al benévolo emperador Max en un cruel tirano. Todo esto, debido a los cambios en mi vida durante la secundaria. En ese momento, haciendo alusión a los Sith, le cree a Max su propio seudónimo: Arabis, dándole el significado de "guerrero de la muerte".

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Cuando se estrenó la serie de animación digital "Max Steel" caí en la cuenta de que mi "Max" y su "Max" eran muy distintos, así que opté por personalizar al mío dándole un nombre completo. Maximiliano Díaz Lopez, en alusión a los dictadores de México más representativos del S. XIX, pero trabajando para su padre bajo el seudónimo de 'Arabis'. Max ahora sí era completamente mío, y podía hacer lo que YO quisiera con él.

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No sé por que razón el personaje se cambió al lado oscuro, haciendo de Max un vampiro, enfermizo y pálido pero que escondiera grandes poderes oscuros (traumas del autor), con la peculiaridad de haber logrado controlar su sed de sangre con Coca-Cola jajajajaja XD Primero Max se volvió un cazador de vampiros, siempre fiel a su padre, y con un increíble desprecio por todas las razas oscuras; un desprecio que obviamente hacía alusión al desprecio de su propia naturaleza. Cosa que la primitiva Irella podía manejar perfectamente.

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Fue aquí donde la idea de la "Guardia Negra" nació. Una organización oscura encargada de mantener el orden en el mundo de las fuerzas ocultas. Tal vez les haga un post especial a toda la guardia. Y pues bueno, decidí entonces que Max perteneciera a esta guardia, donde había toda clase de cazadores de monstruos y nigromantes expertos; con hombres lobo de fieles esclavos. "Todo buen vampiro siempre lleva a su hombre lobo de mascota consigo". Incluso hice que Max pudiese ver muertos y comunicarse con ellos; a causa de buscar entre ellos la respuesta a la muerte de su madre (más traumas del autor).

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La sociedad de vampiros que creé me gustó tanto que decidí mejor que Max y su familia fuesen vampiros completos, al estilo de 'Inframundo', y que la Guardia Negra (y por ende Max) se dedicaran a una intensa guerra contra otros magos y bestias, más que nada, demoníacos. Así es como el seudónimo de Arabis cobra más fuerza, siendo el "Guerrero de la Muerte" usa el poder de los muertos y la protección de su madre para ser un fiel siervo de su padre en esta cruel guerra de "Unificación del Inframundo". Empiezo en este momento a concebir a Arabis como capitán de un escuadrón, más que un soldado solitario, destinado a ser un respetado y temible general; incluso alguna vez lo puse al frente del Ejército de Anubis. Claro, todo bajo la sabia dirección de su padre, Maestre de la Guardia Negra.

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En contra parte, cree a los Espadas Rojas, guerreros de magia demoníaca y fuego que se enfrentarían a la Guardia Negra. Aquí es cuando Irella deja de ser un vampiro y se vuelve un demonio, un sucubbus, y Max se vuelve un vampiro de sangre pura y "Señor de los Muertos"; en una forma de representar que en la Oscuridad, la guerra es entre la Muerte y el Caos, entre el Miedo y el Odio.

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Pero aún así, Max existe como identidad secreta de Arabis, al estilo de super héroe. Comenzando a crecer, metí ideas nuevas al estilo Star Wars, Batman, Inframundo e incluso Señor de los Anillos, hasta que llegué a la conclusión de que no era tan buena idea que Max fuese un vampiro, por que los vampiros sufren demasiado para el noble personaje. Así que lo hice un elfo, o algo parecido, pero fui bajando su estatus racial hasta que terminó siendo sólo un humano (consecuencia de aceptarme a mí mismo como soy). Pero su naturaleza mágica, y especialmente oscura, siguió latente.

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Entonces sucedió algo increíble, algo que vino a cambiar toda mi visión sobre la magia: Entendí el significado de control sobre los Elementos de la serie Avatar: La leyenda de Aang, y quedé fascinado con el Fuego Control y lo mucho que es útil para mi personalidad. Es hasta este momento cuando Max deja la nigromancia y se vuelve un piromante.

viernes, 2 de julio de 2010

NPI!

NPI! Ni Puta Idea... gracias a Darry aprendí a abreviar así cuando quieres expresar que nada referente al tema en cuestión te pasa por la mente, osease, se te ocurre. Y me parece un buen título para esta entrada por que... la verdad nada referente a ninguna idea se me ocurre.

Otra vez tengo el dilema de "¿sobre qué hablar?" La verdad es que no traigo muchos ánimos, pero tengo la necesidad de escribir. Están pasando cambios muy radicales en mi vida, estoy... madurando... por decirlo de cierto modo, recuperando estos cuatro años perdidos, cinco o seis si nos ponemos realistas, de madurez. Sí, tengo 22 años pero sigo creyendo que aún tengo 16 o 17. Lo bueno es que ya supe que ese es mi problema, ahora viene el segundo paso. ¿Pero cuál es el maldito segundo paso? Todos dicen: "el primer paso es saber cual es el problema". Ajá! y luego? El segundo paso en que consiste, ¿"solucionarlo"? El proceso completo es solucionarlo, desde que se busca la identidad de la problemática ya entraste en proceso de "solución" así que... ya estoy trabajando en solucionarlo.

El segundo paso sería "comenzar a hacer algo". Ajá! ¿Qué? ¿Hacer qué? Tras conocer la identidad del problema debería uno pasar a buscar cual es la solución a ese problema, ¿no? Algo como... si tienes gastritis, pues toma bicarbonato o magnesio y deja de comer ácidos por un rato. Entonces, ¿cuál es el antídoto a la inmadurez? Si en cuatro o cinco años no he querido crecer, ¿cómo puedo comenzar a madurar?

Ok, ya me estanqué por que no se me ocurre ninguna respuesta a eso.

La madurez es algo que se da a través de la experiencia. Ya he intentado fingir que tengo 22 años pero, mentalmente, no los tengo. No puedo actuar una conducta que desconozco.

Y bueno, salí por unos cacahuates y ya se me ocurrió sobre que demonios escribir.

Espero encontrar mi madurez en eso.