Hola a todos, amigos míos... al menos es así como yo los considero, espero que ustedes aún me consideren así. Y pues, tras varios días de berrinche, depresión total, patética agonía en mi propia autocompasión, y dos intentos de suicidio fallidos (vaya que se requiere frialdad para esto de cortarse las venas... No pude! Simplemente no pude!), recurro a mi propio blog para informarles mi situación a mis seres queridos, ya que tal vez algunos se preguntarán que mierdas me está pasando.
Primero que nada, no fue al 100% a razón de lo sucedido el Jueves a medio día, de quienes muchos ya estarán enterados por que recurrí a ustedes en un desesperado grito de ayuda... la razón por la que no me he conectado fue por que #solodiossabe por que, pero mi señal, tanto de Internet como de TV de Cable, se esfumó! Hizo, literal: poof! Ya lo reporté, ya fui al Centro de Atención, ya le grité a mil y un empleados mediocres de dicha compañía, pero aún así, su respuesta más certera fue: “Le enviaremos un técnico el día Viernes 25 a solucionar su problema”... o sea que, no tendré Internet por toda esta semana. (Me carga la maldita puta que dio a luz a Hitler!) Para quienes deseen comunicarse conmigo, pues tampoco tengo teléfono ni crédito en el celular (Me carga también la maldita puta que dio a luz a Himmler!) gozan ustedes de conocer mi celular... o de conocer a alguien que lo tiene. Por razones de seguridad, no lo publicaré acá.
Sin embargo, esta incomunicación temporal no pudo haber llegado en un mejor momento. Literalmente ESTOY HARTO! No de ustedes, por supuesto, de mí mismo (hace mucho aprendí que la única persona a la que debo odiar es a mí mismo) y en este momento, Arabis e Irella están teniendo una batalla bastante intensa. Me da risa por que el jueves le dije a Kat “Tengo ganas de hacer poof!” Y yo creo que Dios me escuchó y dijo: “Concedido!” Y mierdas!! Una semana sin Internet. No sé ustedes, pero a mí me parece muy gracioso.
Ya que he podido reflexionar un poco las cosas, y ceder a aquel lapsus histérico de Timmy Turner de “A todos les iría mucho mejor sin mí!”, he decidido honrar todas y cada una de las preocupaciones que ustedes depositan sobre mí. Y también, lo que mi familia ha trabajado para ello.
Nada como ver la foto de la mujer que te crió, cuidó y educó, y que suerte la mía que haya sido la misma que me dio a luz, para reflexionar las cosas, golpearte la cabeza contra la pared y decir: ¡Que pendejo!
Entonces, he decidido dejar de pensar con las bolas y comenzar a pensar, de una buena vez, con la cabeza; esa cosa gris que Dios nos hizo el favor de hacerla más grande que a cualquier otro animal (a través de la Evolución si quieren, pero finalmente fue obra del Señor ¬¬).
Ahora, respecto a mis obligaciones mágicas:
Aurores: No podré hacer mucho, ya le envié a Monty la lista de los Aurores que según yo están activos y cooperando, iremos viendo el asunto. Le he pedido también que publique sus respuestas en el Foro para que todos estén enterados. Debido a mi incomunicación y mi inestabilidad mental, le pediré a KatCris que organice a los Aurores para el sábado. Kat: por fa, encárgate de las estrategias, de ver quienes participarán y del asunto del espía. Para esto, primero se debe confirmar con Monty si habrá Duelo o no el sábado... por que entre que en las Reuniones no se hace todo lo que se creía, pues mejor evitémonos problemas y hablemos claros.
Btw... Kat! Puedo encargarte lo de los listones, por favor? No que los hagas todos tú, que también encuentres quien te ayude, pero necesito que ya estén para el Sábado. Gracias
La otra: Tengo pensado usar sólo el nombre para hacer a la Guardia de Élite, los Agentes del Dai Li. Ya tengo algunos nombres (Kat, Damara, Rulo, Ligia, Bruno y Demelza) pero lo confirmaré el Sábado. Aún no sé bien a qué se dedicarán, pero me agradó mucho la idea.
Club de Fans Avatar: la idea sigue en pie, aún tengo que... negociar... con los colaboradores y seguir buscando más miembros. Tenía la idea de hacer el 2, 3 o 4 de Julio la primera reunión del club, celebrando que aquel viernes se estaría estrenando la película “The Last Airbender” en Estados Unidos. De ahí, vendría un mes y medio en lo que llega a México, pero pensaba que ese fin de semana pudiésemos juntarnos para ver los finales de cada temporada, al estilo de Maratón de Películas; o seleccionar algunos capítulos que se quisieran ver. Por supuesto que yo puedo poner con facilidad mi casa cualquiera de esos tres días, y pues sólo necesito que alguien nos preste el Libro Fuego, pues no lo poseo (#sufrocomofranceses tras perder ante México).
Bien, a partir de ahora hablaré de mis obligaciones muggles, gracias a quienes me ayudaron a llegar a este punto.
Para empezar, la inestabilidad de mi vida en estos momentos es un vacío tan gris como el acero, pues no me va mal... pero no he trabajo para que sea mejor, y muchas personas comienzan a hartarse de mí (Bendito seas, Darry, por hacérmelo ver). He decidido, al fin, comenzar a estabilizarme un poco. No tengo muchos planes hechos, básicamente estoy esperando a que la escuela empiece en Agosto y retomar la carrera donde la dejé, aún con las chorrocientas materias que debo. Ésta será una ardua y dolorosa campaña de entre 4 y 5 años más para poder recibirme. Muchos sueños se estropearon, a causa mía por cierto, pero estoy decidido a terminar algo que ya he empezado. Gran error mío es siempre dejar las cosas a la mitad. Respecto al trabajo, sí, ya estoy buscando trabajo y dejando solicitudes a diestra y siniestra. Dios quiera y pronto me hablen de algún lugar.
Mientras tanto, ¿qué hago aquí encerrado sin TV ni Internet? (es una cruel tortura, saben? Y tener tanto tiempo de ocio y soledad trae malas ideas a la cabeza) Pues... hago algo que hace años no quería hacer: Limpiar mi cuarto! ¿Por qué es tan importante limpiarlo? Por que mi cuarto es la imagen perfecta de lo sucia y caótica que está mi vida en estos momentos. Limpiarlo significaría que estoy dispuesto a limpiarme a mí mismo. Es mucho polvo (lo odio!), mucha basura, muchas cosas a las que no se les ha asignado un espacio, pero las ventajas de terminarlo serían extraordinarias. Podré pasar la PC a mi cuarto y tenerla ahí, junto a mi cama, sin que nadie me moleste a la hora de escribir; ahora sí podría meter a los chicos a mi recámara sin ser molestado (*risa, risa*) y lo mejor de todo: tendría un lugar limpio y amigable a donde tumbarme tras cada día, un refugio agradable.
En eso trabajo.
Ya que tomé el tema de la limpieza, quiero compartir mis reflexiones sobre el más reciente desastre de mi vida: el 4to Afortunado.
¿Por qué es un desastre? Por que lo he perdido... por que tan rápido a como comencé a hablarle fue tan rápido a como lo perdí. Un jueves fuimos a C.U. y una semana más tarde ya había logrado que me odiara. Lo peor, no fue mi intención; si en verdad hubiera deseado joderlo y hacerlo desquiciar, al menos estaría orgulloso... pero ¡no! No era esa mi intención. ¿Por qué me afectó tanto? Por que estaba en un momento vulnerable donde se me juntaban muchas cosas, entonces, el pequeño soporte que aún tenía, la frágil columna que aún me sostenía, se vino abajo cuando se dio esta circunstancia con el sujetillo. Sus palabras resonaron más fuerte para mí de lo él incluso las sentía.
Muchos dicen que no fue mi culpa, muchos dicen que no fue mi decisión, que no es mi responsabilidad... pero yo sé, y sé muy bien que sí fue mi culpa, que sí fue a causa mía. Hice y dije cosas que nunca debí de haber dicho ni hecho. Me comporté tan o más infantil e impulsivamente que él, y pasé a joder la débil amistad que comenzábamos a tener. Y me metí con cosas con las que no me debí haber metido. Bien me dijo mi padre alguna vez: “¿Cómo esperas estabilizar la vida de alguien de más si ni siquiera puedes estabilizar la tuya? ¿Qué pretendes? ¿Arrastrarlos a tu propio caos? No, pues muchas gracias, mejor no ayudes”; sabías palabras.
Para empezar, quiero saber que tan bien o mal se encuentra mi relación con el tercer afectado (sí, hablo de ti, Romanov); o de si al menos aún podemos hablarnos o no. Los límites que se imponen son obvios, pero quiero saber si estás pensando en los mismos límites que yo. Además de cómo esto afecta a nuestra cooperación, tanto en la Legión de Aurores como en el Club de Fans de Avatar.
Después, tengo la obligación moral de hacerme responsable de mis errores, con ambos, pero especialmente con el 4to Afortunado, por el comportamiento que he mantenido con ustedes. No son disculpas, por que soy responsable y culpable de lo que pasó y no busco justificarme, más bien pediría perdón... absolución al castigo, aunque... igual no lo merezco. No es fácil para mí que alguien me desprecie, y quiero hacer el intento de que si no se recupera esta amistad (que lo veo bastante difícil) por lo menos me gustaría que quedáramos como Neutrales. ¡Debo intentarlo! Por que además, no lo he hecho, sólo le dije: “es que lo malinterpretas todo!” Pero jamás fui capaz de aceptar frente a él que YO tenía culpa en esto; y debo hacerlo. Si no merezco su absolución, al menos ÉL merece que yo pida perdón.
Como la canción de James Blunt:
"I'm not calling for a second chance
I'm screaming at the top of my voice
Give me a reason
But don't make choice
'Cause I just maked the same mistake again"
Mi pregunta es: ¿Debo ir a buscarlo? O ¿esperar a la Reunión para encontrármelo? Si tuviera los recursos, ya estaría ahora mismo esperándolo donde sé que muy posiblemente estará (pero no los tengo). Supongo que depende de la importancia que uno le de al asunto es el esfuerzo que debe emplear en repararlo; siento que mientras más me tarde en hacerlo, más difícil se volverá. ¿Pero no sería mejor no forzar las cosas?
Dicen que nunca es tarde para perdonar... ¿aplicará lo mismo para pedir perdón?
¡Dilema!
En conclusión:
Hay que recordar que las cosas las puede uno mismo echar a perder, hay que aceptar que a veces ya es muy tarde para recuperarlo, y que no debemos cargar eternamente con ese peso, pero al final, uno debe entender que bien o mal haya sido el pasado, el futuro puede ser muy diferente... o mantenerse igual... depende que como decidamos actuar, y si tenemos la voluntad y el coraje para hacer el cambio... y/o mantenernos firmes.
Nos vemos en la Reunión del 26. ¡No pienso faltar!
Te amo, Gimena (Tu mensaje de ayuda fue extremadamente oportuno. Me salvó!)
Te amo, Angélica. (Tu mensaje confirmó lo que descubrí con el de Gimena)
A los demás: Los quiero demasiado!
P.D. “Losing my religion” me ha salvado la semana.